La limpieza de oficinas en Madrid centro requiere realizar una serie de acciones a tener en cuenta para que los trabajadores disfruten de un buen ambiente de trabajo. Uno de los puntos importantes es la limpieza diaria del polvo que se pueda acumular en estanterías, mesas o demás superficies, ya que la acumulación del mismo puede provocar, aparte de mala imagen, problemas en la salud de los trabajadores o un mal funcionamiento de las máquinas. Otra de las superficies que se llenan de polvo son los muebles tapizados, que se tienen que aspirar a diario, así como las sillas y los sofás.

En cuanto a la limpieza de aparatos eléctricos que se realiza como parte de la limpieza de oficinas en Madrid centro, hay que tener en cuenta que los auriculares pueden suponer contagio de enfermedades, algo que se puede evitar si se desinfectan bien a diario. Asimismo, la pantalla de los ordenadores se puede limpiar con una bayeta de microfibra y el teclado se debe aspirar a diario, siempre cuidando de no usar productos abrasivos como el amoníaco y desconectando los enchufes para evitar problemas.

Otro de los aspectos importantes a tener en cuenta es que los suelos de la oficina estén limpios. Basta con pasar la mopa y fregar con agua y detergente para que se vean relucientes y den buena imagen a la empresa. En caso de que haya moqueta, se ha de aspirar. Una de las condiciones más importantes que requiere a diario la labor de la limpieza es la recogida de residuos de las papeleras y la desinfección de los baños.

En La Esmerada también tenemos en cuenta el mantenimiento de los cristales de las ventanas y para ello se necesita un set de cristalero profesional compuesto por una rasqueta, un pulverizador con agua y amoníaco y trapos de algodón puro.